>>(...) joven, desharrapado, polvoriento y anónimo, llevando la bandera tricolor de un país que no es su país, de un país que es todos los países y también el país de la libertad y que ya sólo existe porque él y cuatro moros y un negro la están levantando mientras siguen caminando hacia delante, hacia delante, siempre hacia delante..

>>(...) sentado en una terraza, me bebí dos cervezas. Desde donde me hallaba se veía un letrero con el nombre de la plaza: Place de la Libération.

>>(...) gente atareada e indiferente cruzaba frente a nosotros. Pensé “No hay ni uno solo que sepa de ese viejo medio tuerto y terminal que fuma cigarrillos a escondidas y ahora mismo está comiendo sin sal a unos pocos kilómetros de aquí, pero no hay ni uno solo que no esté en deuda con él.

Javier CERCAS, Soldados de Salamina